Frida

Llegaste a nuestra vida una mañana de un frio y lluvioso día de Julio, donde aquel diluvio, nos hizo acogerte en nuestra humilde arca, queríamos hacerlo sólo por un par de días, hasta que mejoraras y el agua cesara, pero nos acompañaste durante 10 de tus 17 años de tu perruna vida.
Muchos opinan que albergarte en nuestro hogar cambio tu destino, pero en realidad fuiste tú quien cambio el de nosotros, al igual que el de tu inseparable amiga “Rusita” tu compañera de habitación, con quién al principio no te llevabas muy bien, intentaste marcar tu poder, pero en el corto tiempo aprendiste a compartir y querer. No tengo palabras para agradecer todo el cariño y felicidad que siempre nos entregaste.
A pesar de tu pequeño tamaño, ese carácter tan especial, te hizo la guardiana indiscutida de nuestro hogar, es así como la primera vez que te vi, pensé que morderías mi mano, pero solo querías cariño y un hogar donde ser feliz, espero haya sido así, siempre ocuparas un lugar en nuestros corazones y perdona si en alguna ocasión no entregamos atención. Te recordaremos corriendo en círculos por el patio, como si tuvieras una ruedita pinchada, con ese sonido especial de tus patitas y el corto pero alegre jadeo con el que repartías tu aromático aliento, también haciendo la vida del oso, echada en tu cojín o ladrándole al cartero y a quien se cruzara por fuera nuestra casa, más de un tomador de lecturas del medidor, se fue con sus bastillas hilachentas y con la sonrisa al ver que una perrita tan pequeña, tenía una fiereza tan inofensiva, también nos reíamos al verte intentar quitarle la comida a la Rusa o regañándola cuando esta se escapaba a la calle y especialmente con tu mirada de “puro calorsh” cuando esperabas cariño y atención.
Si bien tu nombre no tiene relación con la pintora como muchos creen, llenaste de colores alegres nuestra vida, tu nombre se escogió por ese pequeño valiente de una película llamado Frodo, que con mucho carácter y estilo, supiste hacer honor hasta el último minuto de vida.
Adiós querida Frida te vamos a extrañar, pero ahora te toca conocer el paraíso y la felicidad infinita, la muerte no es más que una metamorfosis hacia la eternidad en los corazones de quienes te quieren.
Tu Familia Parraguez Núñez

Compartir

WordPress Lightbox